¿Claudia controla a Monreal y Adán Augusto?
La semana pasada Morena jugó rudo. Después de que la juez Nancy Juárez ordenó a la presidenta Claudia Sheinbaum derogar el decreto de reforma judicial, los líderes de Morena, Ricardo Monreal y Adán Augusto López, presentaron apresuradamente una iniciativa de reforma denominada “supremacía constitucional.”
Foto de la semana - Cuartoscuro

Esta propuesta bloquea cualquier desafío legal, como amparo juicios, controversias constitucionales o acciones de inconstitucionalidad contra reformas constitucionales. El momento y la naturaleza de esta medida parecen estratégicamente diseñados para blindar las reformas constitucionales recién aprobadas por la mayoría gobernante en el Congreso. Entre ellas, la elección de magistrados, que ya ha sido suspendida en dos ocasiones por jueces federales, y otras reformas pendientes, como la eliminación de órganos autónomos. Esto ocurre en medio de incesantes acusaciones de que el Poder Judicial es corrupto y parcial.
Dado que la nueva propuesta parece entrar en conflicto con el tono más conciliador del Presidente durante el Diálogo de Directores Generales, los analistas se preguntaron. ¿Se trata de una toma de poder por parte de Monreal y Adán Augusto, ninguno de los cuales es considerado leal a Sheinbaum, o es más probable que el Presidente simplemente esté comunicando mensajes contradictorios a diferentes audiencias, con la esperanza de calmar las ansiedades del sector privado mientras sigue adelante con la agenda radical de Morena? Hasta ahora, a los observadores les preocupaba que Sheinbaum no pudiera gobernar independientemente del ex presidente López Obrador: pero, ¿qué pasaría si perdiera el control del Congreso, donde muchos son (o eran) leales a AMLO, pero otros (como Monreal) tienen sus propios objetivos impulsados por el poder?
La noche del jueves, el Senado aprobó esta reforma con 85 votos de la coalición gobernante de Morena, PT y PVEM, alcanzando la mayoría calificada. El texto aprobado afirma que los cambios pretenden “aclarar, a quienes hoy consideran que una reforma constitucional es impugnable”, que el actual marco constitucional mexicano no lo permite.
La oposición ha denunciado que esta reforma “destruye la Constitución para evitar que sus excesos sean impugnados, además de crear incertidumbre jurídica y debilitar el Estado de derecho”. El líder nacional del Partido Acción Nacional (PAN) y senador, Marko Cortés Mendoza, anunció que sus legisladores presentarán denuncias ante organismos internacionales para denunciar las “violaciones” a la ley y la erosión de los pesos y contrapesos tras la aprobación de la llamada reforma de “supremacía constitucional”.
La reforma inició este domingo su revisión en comisiones de la Cámara de Diputados y se espera que el martes sea aprobada en el pleno. Para muchos expertos, al aislar efectivamente sus reformas constitucionales del escrutinio, el gobierno de Morena está cruzando una línea. Justificadas como ’precisiones“, exponen una agenda más amplia que prioriza la consolidación del poder por encima de la salvaguarda de los principios democráticos.
A pesar de todo este ruido y furia, una vez que Morena controle el Poder Judicial para 2027 o antes, esta última reforma se volverá un tanto irrelevante, pues es probable que la Suprema Corte no falle en contra del Ejecutivo en ningún caso.
Subiendo la apuesta: Afores en infraestructuras y activos de mayor riesgo
En lo que debería ser positivo para la industria de capital privado y las FIBRAs de México, la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar) ha modificado el régimen de inversión de las Afores para ampliar los límites de inversión para cuatro tipos de activos: Fibras (Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces), instrumentos estructurados (capital privado), divisas y valor condicional para renta variable. Con estos cambios, se fortalecerá la capacidad de financiamiento de los Fondos de Pensiones para la inversión nacional para participar en diversos proyectos de infraestructura de nearshoring, ampliando la participación de las Afores en una amplia gama de clases de activos, explicó Julio César Cervantes, presidente de la Comisión.
Si bien el objetivo es obtener mayores rendimientos e impulsar el desarrollo nacional, el aumento de las apuestas también conlleva una mayor responsabilidad -y escrutinio- sobre cómo se gestionarán estas nuevas libertades.
Cervantes destacó que el aumento en el límite para instrumentos estructurados es significativo, ya que éstos están enfocados principalmente a otorgar recursos para proyectos de infraestructura, energía, crédito privado y capital de riesgo. Guillermo Zamarripa, presidente de la Asociación Mexicana de Afores (Amafore), destacó que esto facilitará el financiamiento para proyectos clave de infraestructura. Los cambios buscan otorgar mayor flexibilidad y eficiencia en el uso de los ahorros de los trabajadores, para finalmente maximizar los rendimientos y apoyar el desarrollo económico del país.
Un ajuste notable es el aumento del límite de inversión en instrumentos estructurados de 20% a 30% de activos administrados, lo que representa una oportunidad importante para que las Afores canalicen más capital hacia proyectos estratégicos nacionales. Además, se incrementó el límite de inversión en Fideicomisos de Inversión en Bienes Raíces (Fibras) de 10% a 12.5%. Estas modificaciones también introducen mayor flexibilidad en los límites para instrumentos denominados en moneda y una actualización en los niveles de riesgo que las Afores pueden asumir en sus inversiones.
Zamarripa subrayó que el aumento del límite de inversión para instrumentos estructurados es el cambio más crucial. Este aumento en la capacidad de inversión permite a las Afores apoyar proyectos de infraestructura esenciales y vitales para el crecimiento económico del país. También destacó que las nuevas regulaciones allanarán el camino para más asociaciones público-privadas (APP) durante esta administración.
Un reloj en marcha: Los inversores exigen claridad sobre el presupuesto de México para 2025 en medio de las crecientes presiones fiscales
Los inversionistas contienen la respiración ante la presentación del presupuesto de egresos de México para 2025 antes del 15 de noviembre, y el reloj sigue corriendo. A pesar de la urgencia, apenas este jueves se instaló formalmente en la Cámara de Diputados la comisión encargada de su análisis. Los inversores están muy atentos, ya que este presupuesto señalará el compromiso del Gobierno con la disciplina fiscal y la estabilidad económica en medio de las crecientes presiones externas.
Los inversores esperan un déficit presupuestario de alrededor de 3,5% a 4% del PIB en 2025, frente a 6% del PIB en 2024, sobre la base de hipótesis razonables, y todo lo que supere los 4% del PIB provocará seguramente una reacción negativa. El 5 de noviembreth Las elecciones en EE.UU. pueden llevar al Gobierno de la mano, con una victoria de Trump que probablemente requiera un presupuesto más austero más cercano a un déficit de 3,5% del PIB debido a la incertidumbre del mercado sobre sus políticas hacia el USMCA, y una victoria de Harris que proporcione más margen adicional al límite superior de déficit de 4% del PIB.
El diputado Alfonso Ramírez Cuéllar (de Morena), secretario de las comisiones de Hacienda y Presupuesto, dijo que habrá una discusión de puertas abiertas en la que participarán todas las fuerzas parlamentarias, alcaldes y gobernadores. Enumeró las prioridades y criterios para la asignación presupuestal del próximo año: “Estamos decididos a cumplir y honrar nuestra palabra reduciendo el déficit a 3,5%. Este fue un compromiso que hizo el ex presidente López Obrador, y ahora se confirma y se reafirma con un manejo financiero muy responsable, incrementando la disciplina y reduciendo el déficit a 3.5%, como lo ha venido anunciando Sheinbaum.”
Destacó que otra prioridad es garantizar todos los derechos establecidos en el Artículo Cuarto Constitucional, que representan las políticas sociales, como el apoyo a los sectores primarios a través de precios garantizados. Los tres nuevos programas que, según él, definirán a la actual administración son la atención a la primera infancia, un sistema nacional de cuidados y el otorgamiento de un ingreso básico para niños y adolescentes de educación primaria, secundaria y preescolar. “Aquí tendremos un flujo de inversión en política social de casi 600 mil a 700 mil millones de pesos para 2025”, proyectó.
Sin embargo, las elecciones judiciales extraordinarias crearán una presión financiera adicional más allá de los programas sociales, aunque no especialmente relevante en comparación con el costo de los programas sociales. El Instituto Nacional Electoral (INE) prepara un presupuesto precautorio de 13 mil millones de pesos para organizar la elección. Esta cifra preliminar, prevista para elegir a más de 800 magistrados, es sólo 50 millones de pesos inferior a los 13 mil millones de pesos que el INE solicita a la Cámara de Diputados como presupuesto base para gastos operativos.
Esto plantea la cuestión: ¿Puede el Gobierno equilibrar realmente las inversiones sociales expansivas con la disciplina fiscal ante el aumento de los gastos? La respuesta sigue siendo incierta, y la promesa de una “gestión financiera responsable” puede chocar con las complejas cifras que exigen más transparencia y una estrategia financiera realista.
Contacto:
Laura Camacho
Directora Ejecutiva de Asuntos Públicos de Miranda
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