MI's Mexico Public Affairs Chatter - 10 de febrero de 2026

Reforma en hora punta: La vía rápida a los cuarenta

La propuesta de reducir la semana laboral legal de 48 a 40 horas ha entrado en la fase final de comisión en el Senado, con una votación prevista para el martes. Si se aprueba, pasará al pleno del Senado el miércoles y podría llegar a la Cámara de Diputados la semana siguiente para su debate en comisión y aprobación en el pleno.

 

La propuesta sigue un diseño legislativo de dos vías: una enmienda constitucional para establecer el tope de 40 horas, seguida de reformas a la Ley Federal del Trabajo para definir las obligaciones de aplicación y cumplimiento. El proyecto actual establece una implementación gradual: 46 horas en 2027, 44 en 2028, 42 en 2029 y 40 para 2030. Los empleadores deberán mantener los salarios base y prestaciones actuales y tendrán un plazo de seis meses antes de que entre en vigor la primera reducción.

 

Se perfilan elementos clave de cumplimiento. La legislación mantiene un único día de descanso obligatorio a la semana, a pesar de la presión de los grupos sindicales para que sean dos, y eleva el límite legal de las horas extraordinarias a 12 horas semanales con arreglo a las tarifas salariales revisadas. El proyecto también obliga a que las autoridades laborales puedan acceder a los sistemas digitales de control horario, lo que introduce nuevos requisitos de cumplimiento, gobernanza de datos y preparación de auditorías para las empresas.

 

Los analistas apuntan a una coincidencia general entre sectores en torno al objetivo de una semana de 40 horas, pero con notables diferencias en las propuestas de aplicación. Varios representantes del sector empresarial han recomendado (como era de esperar) una implantación gradual y específica para cada sector, respaldada por programas piloto, una evaluación basada en datos y medidas complementarias como incentivos fiscales y formación de la mano de obra, especialmente para apoyar a las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), que representan más del 90% de las empresas registradas en México. También se ha formado cierto consenso en torno a la creación de un organismo tripartito que supervise la aplicación y programe marcos de flexibilidad.

 

Aun así, quedan abiertas varias cuestiones interpretativas y operativas que deberán resolverse en la legislación secundaria. El proyecto se refiere únicamente a una “semana laboral semanal”, sin distinguir entre turnos diurnos, nocturnos y mixtos, lo que genera inseguridad jurídica sobre si se seguirán aplicando las diferencias horarias existentes en virtud de la Ley Federal del Trabajo. La propuesta tampoco dice nada sobre si la pausa de descanso de 30 minutos por turno seguirá contando como tiempo de trabajo remunerado, una variable de coste potencialmente importante.

 

Dado que los empleados mexicanos registrados trabajan más horas al año que en cualquier otro país de la OCDE, la lógica que subyace a la reforma es difícil de refutar. Pero lo más probable es que una reforma de este tipo empuje más empleo hacia el sector informal no regulado, donde la paga suele ser en efectivo por hora o por día o por semana trabajada. Y a menos que las mejoras de la productividad compensen esta situación, los costes laborales de los minoristas y otras industrias con gran intensidad de mano de obra aumentarán.

 

 

Las infraestructuras de México recibirán una renovación estratégica

Al menos en teoría, el Plan de Inversión en Infraestructuras de México está pasando del anuncio al diseño (se espera) de la ejecución. Con un gasto previsto de más de 5,6 billones de MXN en los próximos años en ocho sectores (incluidos 722.000 millones de MXN solo en 2026), la atención se está centrando en la gobernanza, los marcos de permisos y la financiabilidad de los proyectos, en lugar de en las cifras principales.

 

Más de la mitad de la inversión se destina a la energía. PEMEX impulsará la producción de petróleo y gas (Trión, Zama, Maloob; Ixachi, Bakté, Burgos), centrándose además en el refino, la petroquímica y los programas piloto de nuevas energías: hidrógeno verde, eólica marina, captura de carbono. Los proyectos de infraestructuras de transporte y conectividad (ferrocarril, carreteras, puertos, aeropuertos) pretenden reforzar la logística regional, mientras que los proyectos de agua, sanidad y educación se enmarcan en el ámbito de las infraestructuras sociales.

 

El plan se estructura en torno a una gobernanza dirigida por el Estado con modelos de inversión de capital mixto. El Gobierno mantendrá el control sobre los activos estratégicos, al tiempo que permitirá público-privado y público-vehículos sociales para participar. Se espera que las propuestas legislativas establezcan los marcos normativos necesarios para los vehículos de inversión, la concesión de permisos sectoriales y los mecanismos de supervisión. Una Base de Datos Nacional de Proyectos y un Consejo Presidencial de Planificación Estratégica supervisarán la aplicación y la transparencia.

 

Hasta que la legislación y las normas de aplicación estén en vigor, el plan debe tratarse como una orientación política estratégica, no como un compromiso vinculante. Las empresas de energía, logística y público Las obras deberían seguir de cerca el reglamento secundario para evaluar cuándo y cómo se hace viable la participación. Los indicios de progreso son alentadores, pero como siempre, el diablo está en los detalles aún por desvelar.

 

El control de la competencia se hace más estricto

El 3 de febrero, la Comisión Nacional de Competencia Económica (CNA) de México presentó su Programa de Trabajo 2026 al Senado, donde fue remitido a la Comisión de Economía. El documento describe las prioridades de aplicación que guiarán las investigaciones, las acciones de cumplimiento y la actividad de vigilancia durante el próximo año.

 

El programa prevé intensificar el escrutinio en sectores estratégicos como la energía, las telecomunicaciones, el transporte, los servicios financieros, la sanidad, la agroindustria y el comercio. público contratación pública. La aplicación de la normativa se centrará en el abuso de posición dominante, las conductas excluyentes y las restricciones verticales, junto con la supervisión permanente de los precios y la concentración del mercado. Con toda probabilidad, este enfoque se traducirá en una mayor exposición a investigaciones, solicitudes de información y condiciones de comportamiento que afectarán a las estrategias comerciales y las relaciones con los proveedores.

 

El control de las fusiones sigue siendo fundamental. Aunque se mantienen los plazos legales, la CNA ha señalado una aplicación más estricta de las normas sobre salto de obstáculos y cumplimiento de las notificaciones, y también se espera que aumente la supervisión de los compromisos previos de fusión después de la operación. Esto eleva el riesgo antimonopolio para la planificación de operaciones, especialmente en las que implican elevadas cuotas de mercado o integración vertical.

 

La agenda de la Comisión para 2026 también hace mayor hincapié en la supervisión proactiva del mercado y en las investigaciones temáticas, especialmente en ámbitos en los que las asimetrías normativas o la integración vertical pueden reducir la neutralidad competitiva. Para las empresas de sectores de gran impacto, esto significa que el cumplimiento de las normas de competencia pasará de ser reactivo a estar más integrado en la conducta empresarial rutinaria, la estrategia de contratación y la gobernanza de la fijación de precios. Los equipos jurídicos, reguladores y comerciales deben coordinarse desde el principio para mitigar la exposición y reforzar los mecanismos internos de supervisión.

 

Por supuesto, esto es hasta ahora en teoría. En la práctica, la CNA se enfrentará a su prueba más dura de credibilidad cuando se pronuncie sobre la fusión propuesta entre Volaris y Viva Aerobus, que daría a la entidad combinada más de 70% de cuota de mercado en la aviación nacional. En caso de que la CNA falle a favor, a pesar de las condiciones impuestas, cualquier analista, como el redactor de esta columna de Bloomberg, asumirá que los intereses políticos gobiernan en realidad la CNA dependiente del gobierno.

 

 

Charla caja

  • Ni venganza ni perdón (Ni venganza ni perdón). El próximo libro de Julio Scherer Ibarra ofrece una visión privilegiada de las dinámicas personales e institucionales en el corazón de la 4T mexicana. En coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez y con fecha de publicación prevista para el 11 de febrero, el libro revisa la alianza política entre Scherer y el Presidente Andrés Manuel López Obrador, desde su fundación en los años de oposición compartida hasta la ruptura que siguió a la salida de Scherer como principal asesor de la Presidencia. Aunque se enmarca más como una memoria política que como una venganza personal, los capítulos adelantados en Reforma y Proceso hace acusaciones bastante explícitas contra el ex Fiscal General Alejandro Gertz Manero y el ex vocero de AMLO, Jesús Ramírez, explorando cómo la proximidad al poder puede convertirse en responsabilidad, y exponiendo profundas fracturas dentro del liderazgo del partido. El libro se publicará el 11 de febrero.

 

  • Los litigios fiscales se calientan: miles de millones en juego, precedentes en ciernes. La reciente derrota de Ricardo Salinas Pliego ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que resultó en el pago de 32 mil millones de pesos al fisco, fue sólo la punta del iceberg. Detrás hay una batalla fiscal mucho más grande: casi 2 billones de pesos en créditos fiscales en disputa siguen atorados en los tribunales. Tan sólo en febrero, la Corte resolverá casi 50 casos fiscales, muchos de los cuales involucran a grandes empresas como ArcelorMittal, General Motors, Dish y Pegaso. Uno de los litigios de mayor trascendencia se centra en la supuesta doble tributación del IVA de las maquiladoras entre 2019 y 2023, un atasco legal que ha congelado casi 30 pleitos relacionados a la espera de una sentencia definitiva sobre interpretaciones contradictorias. El resultado podría desencadenar decisiones en cascada en todo el sector.
  • En el centro de la disputa está el programa IMMEX, que permite la importación temporal exenta de impuestos de componentes para su posterior exportación. Un cambio en 2019 en los criterios del SAT reclasificó las “exportaciones virtuales” entre maquiladoras nacionales, reclamando el uso indebido del esquema y exigiendo pagos retroactivos de IVA. Las implicaciones legales y financieras son vastas: el SAT estima ingresos no percibidos por MXN 44 mil millones, con una exposición potencial que alcanza los MXN 250 mil millones si las sentencias van en contra del estado. El gobierno federal, por su parte, está redoblando la aplicación de la ley. En la última década, el valor de los créditos fiscales en disputa ha aumentado 507%, y sólo en 2025, el SAT recuperó casi 500 mil millones de pesos en esfuerzos contra la evasión. Por ahora, la Suprema Corte debe decidir si las maquiladoras deben impuestos atrasados, o si el Estado se está extralimitando en su intento por aumentar los ingresos.

 

  • Derechos de agua, en vilo: Ventana temporal para la regularización de concesiones. La nueva Ley General de Aguas de México y las reformas a la Ley de Aguas Nacionales entraron en vigor el 12 de diciembre de 2025, estableciendo un marco legal actualizado con un fuerte enfoque en el agua como derecho humano. La reforma prioriza el acceso para uso personal y doméstico y prohíbe la suspensión total del servicio por falta de pago, garantizando un suministro mínimo vital. También centraliza la gobernanza del agua en la Comisión Nacional del Agua (Conagua), que ahora tiene autoridad ampliada para gestionar, reasignar y revocar volúmenes de agua. Los volúmenes de agua no utilizados deben devolverse al Estado para su redistribución. Una nueva Comisión Público El Registro de Aguas aumentará la transparencia en las concesiones y asignaciones, al tiempo que se ampliaron las facultades de fiscalización: ahora el uso, extracción o desvío ilegal podrá acarrear multas de hasta 3.39 millones de pesos o penas de prisión de hasta 10 años.
  • Ante estos cambios, se recomienda a las empresas revisar que sus concesiones de agua cumplan con la normatividad, ya que la Conagua ha identificado un alto número de títulos vencidos o sin renovar. A través de un Decreto de Facilitación Administrativa transitorio, los usuarios de fuentes de agua domésticas, agrícolas, pecuarias y acuícolas podrán regularizar las concesiones que vencieron entre el 1 de octubre de 2017 y el 1 de marzo de 2025, siempre y cuando no hayan solicitado la renovación en tiempo. La ventana para beneficiarse de este proceso simplificado se cierra el 28 de abril de 2026. Los títulos tienen una duración de 5 a 30 años y son renovables si se solicitan en los cinco años anteriores a su vencimiento. La no renovación puede dar lugar a la reducción o cancelación de los volúmenes concedidos. Para el sector privado, la reforma aumenta los riesgos operativos y de cumplimiento de la normativa, especialmente para las industrias que hacen un uso intensivo del agua y se enfrentan a un panorama normativo cada vez más estricto.

 

  • Nueva ley para la industria cinematográfica: La Secretaría de Cultura federal de México se prepara para presentar un paquete de propuestas legislativas encaminadas a actualizar áreas clave de la regulación cultural, con un enfoque particular en la industria cinematográfica, el consumo de música digital y el uso de inteligencia artificial en el doblaje. De acuerdo con las declaraciones de la Secretaria durante la conferencia de prensa matutina de la presidenta Sheinbaum, las próximas reformas han sido elaboradas en coordinación con actores de los sectores relevantes y están próximas a su presentación formal. La largamente esperada Ley de Cine, originalmente redactada durante la administración anterior, será reintroducida con un renovado énfasis en los estándares de exhibición, particularmente la largamente debatida cuota para producciones nacionales en pantallas comerciales. El Ministerio también ha confirmado el aumento de la financiación de la producción cinematográfica nacional, enmarcando la reforma en un esfuerzo más amplio por fortalecer un sector que da empleo a miles de personas en todo el país.
  • Otras iniciativas incluyen una propuesta sobre derechos compensatorios para la música reproducida en teléfonos móviles, reflejo de las políticas ya vigentes en más de 60 países, destinada a garantizar una remuneración justa a compositores y músicos. El Ministerio indicó que las principales plataformas están de acuerdo con los cambios propuestos. Por último, también se está preparando una respuesta legislativa al uso de la IA en la reproducción de voz.

 

Contacto:  

Laura Camacho 

Directora Ejecutiva de Asuntos Públicos de Miranda 

laura.camacho@miranda-partners.com 

 

Gilberto García 

Socio y Jefe de Inteligencia 

gilberto.garcia@miranda-partners.com 

 

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