MI's Mexico Energy Chatter - 29 de octubre de 2025

El Director General de Pemex cambia de tono en medio de las pérdidas

Esta semana, Pemex informó de otro trimestre de fuertes pérdidas, y su director general, Víctor Rodríguez Padilla, habló por primera vez en una conferencia sobre resultados desde que asumió el cargo hace un año. Se mostró confiado en que la empresa está en camino de revertir lo que llamó la “herencia maldita” de las administraciones de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto. “Fue realmente un periodo muy difícil”, dijo Rodríguez el viernes pasado, dirigiéndose a la cámara baja, refiriéndose a cómo la deuda financiera de Pemex se disparó durante los 12 años anteriores al mandato del ex presidente Andrés Manuel López Obrador.

Dejando a un lado la retórica política, la dirección de Pemex está mostrando una postura notablemente más pragmática hacia la participación del sector privado que con el anterior director general, Octavio Romero Oropeza. “Necesitamos que el sector privado nos ayude”, dijo Rodríguez a los legisladores. Fuentes del sector reconocen el cambio de tono, pero afirman que las negociaciones de los proyectos con la empresa estatal siguen en gran medida estancadas. Pemex aún no ha firmado nuevos contratos mixtos con socios privados, a pesar de sus planes de utilizarlos para atraer capital fresco y reactivar campos ociosos. Estos contratos podrían añadir 80.000 bpd, según Ángel Cid, jefe de exploración y producción, lo que ayudaría a compensar la caída de unos 30.000 bpd en los campos maduros y respaldaría el objetivo de producción de 1,8 millones de bpd.

Sin embargo, la producción sigue cayendo. La producción de crudo cayó 6,6% interanuales en el 3T 25, mientras que los ingresos cayeron 11,1% interanuales. Con la previsión de que el gasto de capital se mantenga estable en 2026 y una financiación externa limitada, es probable que la producción siga contrayéndose. Pemex dijo que ha respondido a más de 5.000 preguntas de más de 40 empresas interesadas en asociarse, pero la gestión sigue limitada por el nuevo marco jurídico del sector energético.

 

Lo más destacado (y lo menos destacado) de los resultados trimestrales de Pemex

  • Pemex reportó una pérdida neta de MXN 61.25 mil millones (US$3.33 mil millones), revirtiendo una ganancia de casi MXN 60 mil millones (USD 3.26 mil millones) en el segundo trimestre; por el lado positivo, la pérdida de la compañía fue menor que el déficit de MXN 161.3 mil millones (US$8.77 mil millones) reportado un año antes, ayudado por menores costos de ventas, menor deterioro de activos y ganancias cambiarias. Los ingresos totales cayeron 11.1% a 378.9 bn MXN (US$20.59 bn) debido a menores volúmenes de exportación, precios internacionales más débiles y menores ventas domésticas. La deuda financiera ascendió a 100.300 millones de pesos (frente a los 98.800 millones de pesos del segundo trimestre), mientras que las cuentas por pagar a proveedores alcanzaron los 28.000 millones de pesos. Pemex recibió 380.100 millones de pesos (20.650 millones de dólares) en ayudas públicas hasta septiembre. La producción de hidrocarburos líquidos cayó 6,7% interanual hasta 1,65 millones de bpd, reflejando el continuo declive de campos maduros y retrasos en infraestructuras, mientras que el procesamiento de crudo aumentó 4,8% hasta 1,01 millones de bpd, impulsado por dos trenes operativos en la refinería de Olmeca. La producción de gas natural descendió menos de 1%, hasta 3.730 millones de pies cúbicos diarios.
  • Pemex espera firmar los primeros 10 contratos mixtos de exploración y producción de petróleo a finales de este año, dijo su director general, Víctor Rodríguez Padilla. Durante el tercer trimestre del año, Pemex recibió 10 títulos de asignación para contratos mixtos que cubren áreas en tierra, aguas someras y aguas profundas, lanzando el proceso de selección en el que alrededor de 40 empresas han expresado su interés. Rodríguez dijo que Pemex ha ajustado el modelo de contrato y planea finalizar los acuerdos antes de fin de año.
  • Rodríguez también dijo que la empresa tiene 250.000 millones de pesos disponibles para pagar a los proveedores, que se desembolsarán en varios plazos hasta febrero de 2026. En septiembre, Pemex ya había pagado 300.000 millones de pesos (16.290 millones de dólares), reduciendo su deuda con proveedores a la mitad, y recientemente realizó un pago piloto seguido de una primera cuota de unos 26.000 millones de pesos (1.400 millones de dólares) bajo el nuevo mecanismo liderado por Banobras. En los próximos meses están previstos pagos adicionales de entre 30.000 y 40.000 millones de pesos, incluidos 116.000 millones de pesos en diciembre, con desembolsos adicionales previstos para enero y febrero. Rodríguez dijo que el retraso en el programa de pagos se derivó de la coordinación con los gobiernos estatales, como el de Campeche, y que Pemex está instando a los grandes contratistas a pasar los pagos a los proveedores más pequeños. Añadió que el objetivo es liquidar todas las deudas pendientes antes de 2026 para reiniciar los pagos regulares a los contratistas bajo nuevos acuerdos.
  • Pemex dijo que ganó alrededor de US$150 mn de su programa de cobertura de petróleo crudo después de la caída de precios del mes pasado. Desde 2017, la compañía ha ejecutado sus propias coberturas de producción de petróleo, separadas del programa soberano secreto del Ministerio de Hacienda, para protegerse contra la volatilidad de los precios, incluso cuando muchos pares han abandonado tales estrategias. En 2025, Pemex cubrió alrededor de 38% de su producción, utilizando put spreads: comprando opciones que ganan valor cuando los precios caen por debajo de un nivel establecido, mientras que vende otras alrededor de US$5 más bajas para compensar los costos.
  • Pemex ha recuperado 2.32 millones de litros de hidrocarburos de 10 puntos estratégicos a lo largo del río Pantepec y sus afluentes como parte de los esfuerzos de respuesta a una fuga en su ducto de 30 pulgadas Poza Rica-Madero en Álamo Temapache, Veracruz. La empresa dijo que 755 trabajadores de Pemex, la Marina (Semar), la Agencia de Seguridad Energética y Ambiental (ASEA) y el gobierno de Veracruz están trabajando conjuntamente en la limpieza.

 

Día de la Energía 2025 de BritCham: Plan Estratégico de Pemex

Altos cargos de una empresa energética estatal hablaron en el Día de la Energía 2025, organizado por la Cámara de Comercio Británica en México, sobre el recién presentado Plan Estratégico 2025-2035 de la empresa. A continuación presentamos los puntos clave de la presentación. No hemos identificado los nombres por seguir las normas acordadas de Chatham House, aunque estuvieron presentes más de 150 personas.

Según la dirección, el plan establece una dirección clara para la empresa energética estatal: consolidar la soberanía, garantizar la estabilidad y renovar su papel como ancla del futuro energético de México. Lejos de perseguir el dominio mundial, el plan reposiciona a Pemex como un instrumento de política pública, cuya misión se define como garantizar el suministro nacional de energía y permitir una transición energética gradual y equitativa.

La visión subraya la estabilidad a través de la autosuficiencia, la disciplina fiscal y la responsabilidad medioambiental. Tras años marcados por el endeudamiento y la escasez de inversiones, la empresa se está modernizando desde el punto de vista técnico, financiero e institucional.

Reajuste estratégico

La estrategia de Pemex se basa en cinco pilares: diversificación económica, disciplina fiscal, soberanía energética, justicia medioambiental y reforma de la gobernanza. Su objetivo es reducir los costes operativos, reforzar la transparencia y fortalecer la coordinación con los Ministerios de Hacienda y Energía. La empresa se describe a sí misma no como un competidor en los mercados mundiales, sino como una plataforma nacional integrada al servicio de las políticas públicas.

En la práctica, esto significa una supervisión más estricta y la búsqueda de crecimiento en las fases previas, el refinado, la petroquímica, la logística y la energía. Los objetivos de sostenibilidad son explícitos: reducción de emisiones, reutilización del agua y reducción del metano, como imperativos éticos más que como cumplimiento de la normativa.

Marco operativo

El plan institucionaliza la colaboración en tres frentes: sindicatos y empleados, autoridades federales y socios industriales. Pemex sigue dominando el panorama energético mexicano, aunque su nueva estructura fomenta la cooperación intersectorial en lugar del comportamiento monopolístico.

Producción y exploración

Pemex espera mantener una producción de referencia de 1,8 millones de barriles diarios, con una capacidad de refino cercana a 1,06 millones de barriles diarios. El objetivo no es la expansión en sí misma, sino maximizar el valor nacional, sobre todo mediante la modernización de las refinerías, la recuperación mejorada de los yacimientos maduros y las empresas conjuntas para nuevos descubrimientos.

La cuenca de Burgos y regiones similares verán renovada la exploración, incluido el desarrollo no convencional y las tecnologías avanzadas de cartografía. A través de los contratos de la CNH, Pemex ampliará las asociaciones mixtas y de servicios, invitando a empresas independientes a proponer y participar en operaciones conjuntas.

La seguridad del gas en el punto de mira

La dependencia de México del gas natural estadounidense (más de 90% de suministro) sigue siendo una preocupación estratégica. El nuevo plan exige intensificar la exploración nacional, con el objetivo de aumentar la producción de aproximadamente 600 a 1.000 millones de pies cúbicos al día. El objetivo es la resistencia, no el aislamiento: Pemex busca diversificar el abastecimiento de gas e invertir en infraestructuras para mitigar las perturbaciones externas.

Refinamiento, integración y eficiencia

La modernización de las refinerías marca el camino de Pemex hacia la autosuficiencia energética en 2026-27. Las reformas de Madero, Salamanca y Tula complementan la integración de las operaciones de Dos Bocas y Parque de los Ciervos. El objetivo es claro: producir combustibles más limpios y con muy bajo contenido de azufre, reduciendo al mismo tiempo la producción de fuelóleo.

Este esfuerzo va acompañado de un plan nacional de logística e infraestructuras. Los oleoductos, almacenes y puertos se someterán a mejoras digitales y de seguridad para reforzar la trazabilidad y reducir las pérdidas por robo de combustible.

Petroquímica, energía e innovación

Pemex planea reactivar las cadenas petroquímicas (metanol, amoníaco y polietileno) mediante nuevas inversiones y asociaciones de materias primas. Las plantas de amoníaco y urea de Coatzacoalcos son proyectos prioritarios en medio de una sólida demanda de la industria local.

En cuanto a la generación de electricidad, Pemex sigue siendo el segundo productor de México, por detrás de la CFE. La empresa pretende ampliar la capacidad de cogeneración y autoabastecimiento, transformando los subproductos de las refinerías en electricidad para mejorar la eficiencia y reducir las emisiones.

La innovación está presente en todo el plan: análisis de datos, imágenes sísmicas avanzadas, prospecciones con drones y tecnologías de recuperación mejorada se están probando en todos los yacimientos. Se invita a colaboradores externos a codesarrollar procesos industriales y de exploración en un modelo de asociación abierta.

Disciplina financiera e institucional

Las finanzas de Pemex siguen bajo presión, pero se aprecian progresos. La coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público ha reducido la deuda con proveedores en 250.000 millones de pesos, y se está trabajando para liquidar las obligaciones pendientes. La empresa se compromete a evitar el endeudamiento operativo y a concentrar el capital en proyectos de alto rendimiento.

Desde el punto de vista institucional, Pemex se está reestructurando para reflejar su estatus constitucional de entidad pública, no de empresa estatal competitiva en el mercado. La reorganización vincula el rendimiento técnico a los objetivos de política pública, incorporando mejoras de gobernanza y mecanismos de cumplimiento en todas las divisiones.

Capital humano y asociaciones

Los ejecutivos destacan la resistencia de la plantilla como piedra angular de la transformación. La renovación de los programas de seguridad, la formación de los trabajadores y unas relaciones más justas con los proveedores apuntalan esta estrategia de capital humano. El compromiso cooperativo con las comunidades y los contratistas será fundamental para reconstruir la confianza en todo el ecosistema de Pemex.

Alineación política y perspectivas de futuro

El plan complementa la agenda energética de la Presidenta Sheinbaum: autosuficiencia, sustentabilidad y soberanía tecnológica. Describe a Pemex como la columna vertebral energética del próximo ciclo de desarrollo de México: una entidad pública que equilibra la independencia con la modernización.

Sin embargo, el camino no está exento de riesgos. Persisten la fragilidad financiera, las grandes necesidades de infraestructuras, la dependencia del gas estadounidense y los obstáculos para atraer a inversores privados. Sin embargo, la creciente demanda interna, la integración regional en el marco del USMCA y las sinergias público-privadas en el ámbito de la exploración y la logística ofrecen oportunidades.

Mensaje final

Enmarcado como una misión tanto técnica como moral, el Plan Estratégico de Pemex 2025-2035 aspira a redefinir la empresa como una institución resistente, eficiente y sostenible: de propiedad pública, gestionada profesionalmente y alineada con los intereses soberanos de México. La próxima década pondrá a prueba si la disciplina, la innovación y la colaboración pueden traducir la aspiración en una independencia energética nacional duradera.

 

Día de la Energía 2025 de BritCham: Perspectivas de la industria sobre el plan de Pemex

Tras la presentación de la empresa, un panel de altos cargos del sector energético debatió sus puntos de vista sobre el plan, que calificaron de ambicioso, direccional y políticamente fundamental para la próxima década energética de México. (Nótese que, dado que el acto se ajustó a las normas de Chatham House, los comentarios no pueden atribuirse a participantes concretos).

Los objetivos son ambiciosos: 1,8 millones de barriles diarios de crudo y unos 5.000 millones de pies cúbicos diarios de gas natural. Alcanzar estos niveles en 2027, el primer hito crítico, pondrá a prueba la capacidad operativa y la financiación, coincidieron los participantes, pero el consenso fue que la trayectoria es alcanzable con claridad política, cooperación del sector privado y ejecución coordinada entre organismos. El plan, señalaron, es más que corporativo; es nacional: define a Pemex como el operador estratégico de la soberanía energética de México, aunque dependiente de la asociación para cumplir.

Realismo frente a ambición

Los panelistas calificaron el plan de creíble y contingente. La realidad productiva de México, donde más de 80% de la producción de crudo procede de yacimientos maduros y en declive, crea una tensión entre ambición y agotamiento.

Las tácticas del plan reflejan las mejores prácticas mundiales: reactivar activos maduros mediante modelos de servicios, consolidar nuevos descubrimientos como SAMA, impulsar proyectos largamente retrasados como Trion para que se pongan en marcha antes del final de la década y buscar oportunidades cercanas para compensar el declive. Sin embargo, la ejecución depende de la adecuación de estos objetivos a la agilidad reglamentaria. Los participantes subrayaron que el andamiaje jurídico existe, pero la flexibilidad en la interpretación y aplicación separará las promesas de los avances.

Contratos mixtos y respuesta del mercado

Gran parte del debate giró en torno a los contratos mixtos, el mecanismo estrella de la administración para la participación compartida. Pemex conserva el control de la superficie, mientras que los operadores privados asumen la inversión, recuperando los costes con arreglo a unos límites y unas condiciones de reparto de ingresos definidos.

Los panelistas reconocieron la existencia de elementos internacionales conocidos, pero señalaron la rigidez de los límites de recuperación de costes, la uniformidad de las condiciones en diversas cuencas y la falta de claridad de los derechos de comercialización. La viabilidad del modelo, dijeron, sólo se demostrará si las licitaciones atraen a suficientes licitadores. Los ajustes de las condiciones de recuperación de costes, las disposiciones sobre exportación y los marcos de arbitraje podrían hacer que el sistema fuera más competitivo para el capital internacional, sobre todo en los yacimientos complejos.

Seguridad del gas y exposición estratégica

En cuanto al gas natural, el consenso fue claro: el plan enmarca correctamente la dependencia del suministro como una cuestión de seguridad nacional. Dado que México importa más de 7 bcfd de Estados Unidos, los participantes acogieron con satisfacción el objetivo de Pemex de duplicar la producción nacional de gas, elevándola de aproximadamente 0,6 a 1 bcfd a corto plazo.

Calificaron el desarrollo del gas tanto de vulnerabilidad estratégica como de oportunidad. Será fundamental acelerar las inversiones en Veracruz, Burgos y las cuencas septentrionales, así como en infraestructuras de transformación y transporte. “La competitividad industrial depende de la fiabilidad del gas”, señaló uno de los participantes, citando la congelación de Texas en 2021 como recordatorio de la fragilidad sistémica.

Participación privada: Espacio existente, papel creciente

Aproximadamente un tercio de la producción futura podría proceder de asociaciones, modelos de servicios y operaciones de terceros, un reconocimiento implícito, dijeron los panelistas, de que Pemex no puede llevar la carga por sí solo. La flexibilidad contractual, los mecanismos de pago ejecutables (sobre todo a través de estructuras fiduciarias o fideicomisos) y una gobernanza previsible se consideraron esenciales para desbloquear el capital privado.

El tono fue pragmático: la ambición fracasará sin procesos racionalizados, una recuperación justa de los costes y una resolución fiable de los litigios.

Arquitectura jurídica: Promesas y presiones

Hubo un cauto optimismo en torno a las nuevas herramientas contractuales, en particular el arbitraje y los fideicomisos de pago específicos para proteger a los contratistas. Sin embargo, los panelistas advirtieron contra las estructuras de talla única que ignoran el coste y la complejidad de los yacimientos fronterizos frente a los de aguas poco profundas. Las reformas clave, dijeron, deben pasar por revisiones pragmáticas, no por revisiones constitucionales: un planteamiento de “evolución, no de revolución”.

Exploración: El acceso a los datos como catalizador

La agenda de exploración llamó mucho la atención. Los objetivos de reservas del plan (3.000 millones de barriles de líquidos y casi 14 billones de pies cúbicos de gas) indican que Pemex ve potencial, pero el sector privado quiere pruebas. Los panelistas pidieron salas de datos transparentes y nuevas campañas sísmicas, sobre todo en las aguas profundas del Golfo y en los yacimientos terciarios poco explorados.

SAMA, el reciente hallazgo en aguas profundas, fue descrito como un descubrimiento de referencia capaz de remodelar la percepción de la prospectividad. La colaboración en el intercambio de datos y las prospecciones privadas podrían reavivar el interés por la exploración.

Los campos maduros y el equilibrio

La optimización de los yacimientos maduros sigue siendo la línea de vida inmediata de la producción. La recuperación mejorada, la perforación de relleno y las técnicas secundarias mantendrán la producción a corto plazo. Sin embargo, el panel subrayó que la estabilidad a largo plazo requiere nuevos descubrimientos. Una cartera equilibrada de recuperación a corto plazo, desarrollo de yacimientos cercanos a medio plazo y expansión en aguas profundas a largo plazo se consideró esencial para ajustar los objetivos de Pemex a la realidad geológica.

Coordinación institucional y confianza normativa

Más allá de la geología, la estructura de gobierno dominó los intercambios más largos. La coordinación efectiva entre la SENER, la CNH y Pemex se describió como un requisito previo para la ejecución funcional. El problema, bromeó un participante, es una “dinámica del huevo y la gallina”: las empresas dudan en proponer sin reglas claras, mientras que los reguladores esperan las propuestas de los inversores para afinar esas mismas reglas. El mensaje: la estabilidad y la claridad reglamentaria son la verdadera moneda de cambio del upstream mexicano.

Competir por el capital

Los ejecutivos del sector subrayaron la necesidad de competitividad. El capital es global, y México se sitúa en comparación directa con jurisdicciones racionalizadas que ofrecen seguridad de arbitraje y derechos de comercialización flexibles. Si los contratos mixtos se adaptan rápidamente, México podría recuperar su posición como destino serio de exploración en aguas profundas y cuencas ricas en gas.

Deficiencias de ejecución e infraestructura

Varias voces desviaron la atención de los contratos a la logística: la solvencia de los proveedores, la fragilidad de la cadena de servicios y la lentitud de los permisos. Las limitaciones de las infraestructuras de transporte, almacenamiento y refinado podrían obstaculizar el aumento de la producción. Los pagos puntuales a través de los mecanismos fiduciarios propuestos y la agilización de la concesión de licencias se describieron ampliamente como aspectos no negociables para la confianza de los inversores.

Transparencia de datos y subastas específicas

Aunque Pemex dispone de amplios recursos, el mensaje del panel fue concreto: abrir los datos. Las rondas de licitaciones estructuradas en zonas prospectivas conocidas, sobre todo en torno al SAMA y las cuencas gasistas del norte, podrían catalizar el impulso inicial. Permitir licitaciones flexibles en torno a grupos de proyectos y ofrecer condiciones diferenciadas para zonas complejas aceleraría el flujo de inversiones.

Lista de contratos deseados por la industria

Los participantes esbozaron una concisa lista de deseos: mecanismos adaptables de recuperación de costes, comercialización sin restricciones tras la recuperación de costes, agilidad en la toma de decisiones y procedimientos de arbitraje con base internacional. Por encima de todo, los mecanismos de pago deben ser automáticos y estar aislados de los retrasos internos, normas que los operadores mundiales consideran ya básicas, no opcionales.

Colaboración frente a competencia

El tono final fue de cooperación. Los panelistas coincidieron en que el plan es correcto desde el punto de vista de la orientación; la aplicación decidirá el resultado. La oportunidad de México reside en alinear los objetivos estatales con la eficiencia privada. La flexibilidad, la transparencia de los datos y la coherencia entre organismos pueden traducir la ambición en barriles y moléculas de gas.

Si México logra conjugar la claridad política con la disciplina institucional, el país podría sostener 1,8 millones de barriles diarios, reducir a la mitad la dependencia del gas y reafirmar el papel de Pemex: no como monopolista, sino como plataforma central de la soberanía energética nacional bajo un modelo compartido de riesgo y rentabilidad.

 

En otras noticias sobre energía...

  • La Secretaría de Energía (SENER) lanzó formalmente el Plan de Desarrollo del Sector Eléctrico (PLADESE) 2025-2039. El sitio documento sirve de marco estratégico y vinculante para la gestión del sector eléctrico del país en un horizonte de 15 años, con actualizaciones anuales. Sus objetivos hacen hincapié en un suministro fiable, continuo y accesible, la soberanía energética, la descarbonización y la justicia social. El plan prevé la adición de unos 73.754 MW de nueva capacidad de generación, incluidas importantes inversiones en energías renovables y modernas infraestructuras de red, manteniendo al mismo tiempo el papel rector del Estado, garantizando que al menos 54% de generación permanezcan anualmente bajo control público y promoviendo la participación transparente y competitiva de agentes privados dentro del desarrollo dirigido por el Estado.
  • SENER también empresas privadas invitadas invertir y desarrollar centrales eléctricas estratégicas agrupadas por regiones, dando prioridad a los permisos tanto de generación como de interconexión para mejorar la eficiencia de las infraestructuras y la viabilidad financiera. El plan prevé más de 6.000 MW de nueva capacidad añadida para 2030 -incluidos aproximadamente 3.790 MW de energía solar y 2.100 MW de energía eólica-, lo que representa una inversión estimada de $7.140 millones. Los proyectos estratégicos que puedan acogerse a este programa se beneficiarán de una tramitación acelerada de los permisos.
  • Las exportaciones estadounidenses de gas natural por gasoducto a México alcanzaron un récord en mayo, con un promedio de 7,5 bn de pies cúbicos por día, según un nuevo análisis de la Administración de Información de Energía de Estados Unidos (EIA). La agencia dijo que las exportaciones diarias a México crecieron 25% entre 2019 y 2024, ya que el consumo total de gas de México aumentó de 7,7 bn a 8,6 bn cf/d, impulsado principalmente por la demanda del sector eléctrico. Los suministros estadounidenses ahora cubren alrededor de 70% del consumo de gas natural de México, con 91% de flujos provenientes de Texas a través de una red de gasoductos expandida. La EIA señaló que los crecientes proyectos de generación eléctrica de la empresa estatal CFE, incluidas las centrales de ciclo combinado en construcción y licitación, probablemente sostendrán la demanda. Sin embargo, la agencia advirtió de que los cuellos de botella en la infraestructura nacional de México, incluidos los retrasos en la concesión de permisos, las limitaciones de los gasoductos y la limitada capacidad de almacenamiento, podrían restringir un mayor crecimiento.
  • El gobierno federal mexicano ha asignado un promedio de MXN 715.9 millones (US$38.9 mn) por día a Pemex en los últimos seis años para aliviar sus cargas financieras, según el think thank IMCO. Entre enero de 2019 y septiembre de 2025, Pemex recibió MXN 1,76 tn (US$95,6 bn) en aportaciones de capital, incentivos fiscales y otros apoyos -incluyendo MXN 1,38 tn (US$74,9 bn) en inyecciones de capital, MXN 326 bn (US$17,7 bn) en incentivos fiscales y MXN 61,7 bn (US$3,35bn) en otras ayudas. Estas cantidades excluyen la reducción gradual del impuesto de utilidad compartida (DUC) de Pemex de 2020 a 2024 y otras medidas de alivio fiscal como el “Derecho Petrolero para el Bienestar”. Sólo en 2025, Pemex recibió 380.1 mil millones de pesos (US$20.65 mil millones) en apoyo patrimonial (279% por encima del monto aprobado en el presupuesto federal), además de 996.2 mil millones de pesos (US$54.1 mil millones) aportados entre 2019 y 2024. El gobierno también respaldó a Pemex a través de US$12 bn en notas de precapitalización. Sin embargo, el IMCO señaló que a pesar de estas amplias medidas, aún no se han presentado mejoras en indicadores clave como la deuda financiera o los pagos vencidos a contratistas y proveedores.
  • Grupo Carso está reevaluando la viabilidad del proyecto de gas Lakach en aguas profundas con Pemex y realizando nuevos estudios para determinar su futuro, dijo el director financiero de la empresa, Arturo Spínola, durante su llamada de resultados del tercer trimestre. Carso firmó una alianza con Pemex el año pasado para revivir el yacimiento del Golfo de México, que la empresa estatal había abandonado dos veces debido a los altos costes. Spínola dijo que la revisión se centra en la viabilidad costo-beneficio del proyecto dados los bajos precios del gas en comparación con la inversión requerida.

 

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